La materia no se crea, ni se destruye…

Imagen relacionada

Tener la oportunidad de encontrar un grupo de personas que pongan bajo tu dirección e indicaciones, como encargado de un departamento, es una tarea de mucho rigor.

Observar detenidamente sus valores, analizar sus capacidades y sobre todo, sus debilidades, pero siempre con la primera intención de ver cómo y hasta qué punto los puedes transformar.

Algunos puestos de trabajo exigen ciertos patrones de conducta y códigos de imagen que, muchas veces, suelen ser mal interpretados. A pesar de que nuestro país es tropical, de gente muy alegre y espontánea, hay servicios que para que sean concebidos como un todo, deben estar integrados, entre sus elementos, la imagen, cual si fuera una herramienta más de trabajo. Pero cuando llegamos a un departamento y vemos el recurso humano con el que contamos, no es adecuado considerar, de inmediato, deshacerte de esos seres humanos a los que no les has dado la oportunidad de transformarse. Se considera más apropiado hacer un análisis de ese recurso humano e identificar cuáles son las posibilidades de montarlo en el tren de la evolución de la organización, si es que cuando se observa se detecta que la línea de servicio de ese grupo de personas no está asociado a las metas de la empresa, a la misión y visión.

¿Qué preparación técnica tiene nuestro recurso humano?

¿Qué tanto saben de las características del producto o servicio que están en la responsabilidad de distribuir?

¿Cómo estaban, anteriormente y qué tanto han evolucionado?

Podríamos tener decenas de preguntas que nos orienten a saber por dónde empezar antes de decidir si nuestro equipo de trabajo tiene la capacidad de afinar su desempeño de acuerdo a los lineamientos trazados; pero lo más importante es que todas las preguntas que nos podamos formular, tienen respuestas dentro de nuestra organización, nuestra gestión y nuestro control.

En fin, antes de decidir “botarlos a todos porque no cumplen”, vamos a emular ese principio que dice “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”, suponiendo que la materia aquí es nuestro equipo de trabajo. Muchas veces queremos encontrar un culpable para justificar las deficiencias y es que somos nosotros mismos los responsables, cuando tenemos la guía de un equipo de trabajo, de darles la preparación adecuada, crear en ellos un sentimiento de pertenencia para con la empresa y luego entonces, exigir resultados.

1 comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: