Un 4% de nuestra parte!

ImagenLo que estamos presenciando en estos días es, sin lugar a dudas, la verdadera extinción del buen escribir, la aplicación de cada vez menos reglas ortográficas y lo que podría generar en algo aun más grave, el desinterés casi total por recuperar los conocimientos de esas reglas. Recuerdo cuando en la escuela, durante la primaria, nuestra profesora de lengua española nos hacía leer algún texto para luego explicar lo que habíamos entendido del mismo, algo que en aquel entonces se llamaba “lectura comprensiva”. Ésto resultaba ser un ejercicio mental que no solo aportaba conocimientos en base al contenido didáctico de dicho texto, sino también que servía como forma efectiva de memorizar constantemente las formas correctas de escritura de la lengua haciendo, a su vez, que fuera más mínima la posibilidad de escribir con faltas ortográficas, una ecuación simple, lo que entra por los ojos a través de la lectura se manifestaba por las manos a través de la escritura. Hoy en día, la historia es radicalmente diferente. Estamos presenciando una crisis extremadamente preocupante en el buen escribir, no solo con graves faltas sino también con el uso equivocado de palabras empleadas en frases erróneas que distorsionan completamente la sintaxis del texto, me explico, ya no es solo muy común leer ‘haci’, una escandalosa manera de querer escribir la palabra “así”, sino que tampoco es ya raro ver como las personas están liadas en cuanto a cuándo usar “ahí”, “hay” y “ay”; peor aún, que por querer decir “a ser” escriban “hacer”, tremendo problema!

Esto sería algo normal si estuviéramos refiriéndonos a personas que no estén asistiendo a la escuela con regularidad, pero empecé refiriéndome a la lectura comprensiva de las escuelas en esos, no tan viejos tiempos, porque este asunto se agrava cuando notamos que son, precisamente, estudiantes activos de colegios y universidades, los que incurren en estas faltes vergonzosas y preocupantes. Es como si cada vez importara menos el tratar de escribir mejor, es como si cada vez se perdiera más el pudor y no importara exponer deplorables faltas ortográficas en nuestros chats de blackberry, nuestros muros de facebook o en twitter; ni siquiera nuestros dispositivos modernos y portátiles, lejos de ayudarnos a acercarnos a la lectura, nos alejara más, a pesar de lo fácil que es ya leer cualquier blog, portal de noticias o cualquier contenido del interés de cada quien. Esto va más allá de un posible 4% para la educación, un 4% que debe ser aplicado por nosotros mismos, creándonos a nosotros mismos, más y mejores hábitos de lectura, leer un 4% del periódico, al menos, o un 4% de las noticias que se ‘postean’ en los blogs, un 4% de algún libro, aunque sea en el 4% de las horas del día, poner aunque sea un 4% de nuestra voluntad para mejorar, solo así podemos ser un 4% menos ignorantes cada día y tener más información para exigir más que un 4% para la educación…. Ojalá!

2 comentarios to “Un 4% de nuestra parte!”

  1. Clara Says:

    100% de acuerdo. Más bien diría un 96% depende de nosotros mismos + ese pequeño 4% que exigimos solamente de recursos.

  2. abner contreras Says:

    Excelente artículo, estoy completamente de acuerdo. Deberías enviarlo algún diario de circulación nacional para que todos los ciudadanos lo lean!

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